Las dudas vuelven a caer sobre la Marina de Guerra, cuando el sociólogo y periodista, Carlos Bejarano nos indica que esta duda fue fundamentada porque "en el Perú nos hemos acostumbrado a no respetar la autoridad, tenemos la sensación que la democracia es un sistema donde si tienes plata y prestigio puedes arreglártelas sin problemas... siempre hemos tenido la idea que en el Perú la justicia no te va a atrapar y si lo hace lo puedes arreglar", para el profesor del Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL) y de la Universidad de Lima este tema es difícil de investigar "porque se tocan los intereses de la Marina", sin embargo no es imposible. Entiéndase como intereses el mantener el honor y la reputación de la institución.
Bejarano también ha escuchado la teoría de que en el avión se transportaba la droga desde Pucallpa y que por ello no se hicieron los esfuerzos necesarios, pero es mera especulación. Detengámonos un momento a pensar en esta posibilidad. ¿Es posible que la Marina de Guerra del Perú pudiese pudiese verse envuelta en el narcotráfico? La respuesta a esta complicada pregunta, no resulta ser nada sencilla considerando que la información de esos años está centralizada en Lima y se conoce realmente poco de lo que ocurría en provincia, en especial por la llamada "Guerra Popular" que lideraba Sendero Luminoso contra el estado peruano en la Sierra.
Siempre se asoció a la Selva peruana con el contrabando y lo prohibido, pero Pucallpa no figura en la lista o mapa de los lugares donde se establecieron laboratorios para sembrar hojas de coca, materia prima para la elaboración de la cocaína. Sin embargo una zona selvática estaba tomada en su totalidad por narcotraficantes, aquella zona es el Alto Huallaga. A ello se suman muchos libros que hablan de la cantidad de hoja de coca que sacaba Pablo Escobar de nuestra selva por los diversos métodos, personajes como Vaticano detalló en varias oportunidades el proceso. El Alto Huallaga siempre ha estado próximo a Pucallpa y aunque el viaje toma más de un par de horas, la única manera de que la Naval obtuviera la droga sería que salga directamente del Huallaga hacia Pucallpa pero eso hubiese sido demasiado riesgo, porque esa zona era el campo de batalla entre policías corruptos y columnas de Sendero Luminoso.
En su libro La Cuarta Espada, del periodista Santiago Roncagliolo, detalla cómo era la vida en esa zona gracias a Nancy Obregón, quién fue testigo clave del día a día en la zona de batalla, exponiéndose a varios peligros por ser miembro del área de enfermería de la Fuerza Aérea y su esposo era policía encubierto. Otro punto importante fue la Comisión de la Verdad en su informe final señala que al inicio los senderistas practicaron una política de coexistencia con los narcotraficantes y cobraban cupos por las avionetas cargadas con drogas, para el año 1987 habían cambiado de ideas y empezaron a confrontar a los narcos y a los corruptos de las instituciones del estado al punto de obligarlos a que firmen una alianza que regule el precio de la coca para el beneficio de los productores de la zona. Sumado a ello, la política de confrontación contra los terroristas implantados por el entonces presidente Alan García hace pensar que la entrada de cualquier elemento del ejército peruano haya sido casi improbable. Nancy Obregón y su esposo pidieron la baja para evitar la represalias contra su familia y contra ellos mismos.
Dimes y diretes
Hablar de un tema tan coyuntural no es fácil, y sobre todo para la parte oficial involucrada, muchas personas no quieren hablar sobre este tema y las pocas que quieren hacerlo lo hacen bajo secreto. Uno de ellos es abogado de la Marina de Guerra del Perú y apoya plenamente lo mostrado en el reportaje de César Hildebrandt Chávez, aunque no sabe cómo el periodista obtuvo dicho documento, no duda en decir que el accidente se debió a una falla humana, que lamentablemente cometió el piloto, Edilberto Villar Molina. Cuando se le preguntó la razón de que el piloto haya sido enviado al exilio con otra identidad, no da una respuesta certera, pero de forma reiterada señala que la decisión fue del fuero militar.
Para muchos detalles técnicos consultados sobre el accidente nos pide acudir al archivo de la Marina de Guerra y solicitar el documento del informe final de la Comisión investigadora y nos recuerda que según la ley de transparencia podremos obtener toda la información requerida. Nada más lejos de la realidad.
Logramos hablar con un historiador con conocimientos legales y ex integrante de las filas de la Marina de Guerra del Perú, Alejandro Puyo, donde para él y como lo pinta la institución fue un simple accidente más no un error premeditado, inclusive elimina la posibilidad de que exista un trasfondo de la investigación. Según sus declaraciones, para el Sr. Puyo: "la culpa debería recaer en el Club de Alianza Lima debido a que ellos priorizaron escatimar en lo económico, decidiendo alquiler un avión con nosotros y no ir en un vuelo comercial normal por no gastar más". Sin embargo, buscamos profundizar más el tema con la siguiente pregunta, ¿por qué entonces aceptan realizar estos vuelos comerciales cuando su pilotos no están capacitados en un 100% para este tipo de vuelos?. La respuesta de Cuyo, se volvió complicada tanto que logra confundir al entrevistado y decir una cosa y luego cambiarla por otra; no obstante, su respuesta fue que "ellos no le negaban la ayuda a nadie por si lo requerían, lo hacían sin buscar nada a cambio en cuanto a lo económico, además no habían tenido ningún problema las veces anteriores cuando transportaron una semana atrás a Universitario de Deportes".
De ahí entramos a la siguiente pregunta tras su respuesta anterior, en donde la Marina siempre creyó que no fue culpa del piloto sino que fue un simple accidente. Entonces porque existen contradicciones en su informe final de la institución que se filtró, donde indican que el piloto nunca debió realizar tal maniobra por el peligro hacia los civiles y que debió intentar aterrizar, y ahora usted una imagen de la institución después de más de 30 años dice que "no hubo falla mecánica porque desde épocas pasadas contaban con un personal que se dedicaba a verificar que el avión esté en condiciones óptimas para poder volarse, sino que fue algo impensado, que simplemente ocurrió y que solo es un accidente más que a cualquiera podría haberle sucedido", y puede que tenga razón en lo mencionado, pero se genera y crea mucha duda debido a que el único sobreviviente de lo acaecido, fue el piloto Edilberto Villar.
Para el especialista y ex integrante de la Naval, el único responsable total de la desgracia del 8 de diciembre de 1987 fue Alianza Lima. Poniendo en una balanza sus palabras y dando el beneficio de la duda la cual fue otorgada por más de 30 años, sigue siendo un misterio... ¿cómo después de tan poco tiempo concurrido del accidente el piloto sale del país y no vuelve nunca más al Perú? "En realidad no fue algo que nació del piloto salvado, sino más bien la Marina de Guerra del Perú lo mandó al exterior buscando cuidar y salvar la integridad de un personal de sus filas, porque les importaba el bienestar del implicado debido a que temían con su vida y en ese entonces y hasta la actualidad piensan y sienten que fue la mejor decisión al sacarlo del Perú, pero es obvio que fue usando una falsa identidad, donde se le entrego una nueva posibilidad de poder seguir con su vida fuera de todo el drama y contexto que pasó el Perú".
Alejandro Cuyo, en una aspecto más intimo y con mayor confianza hacia nosotros, aceptó que es amigo cercano de la familia Villar Molina y que siempre conoció su ubicación desde que el piloto Edilberto Villar sale del Perú hacia el exterior. Inicialmente, no estuvo en Australia como actualmente vive ahí, sino que primero estuvo un corto tiempo en un país de Europa oriental que fue la pequeña Moldavia, luego que descubren su paradero deciden cambiarlo a Australia con otra identidad tanto para él como para su familia, la cual hoy en día sigue siendo una identidad misteriosa que no tiene rastros por ninguna parte, tanto así que en Perú no existen registros de su identidad.
Al tener un clima más cálido, preguntamos por los supuestos rumores de la carga ilícita de droga que traía el Fokker F27 y sobre los posibles agujeros de balas encontrados en los cuerpos de las víctimas, si era cierto o no, los comentarios fuertes de los familiares y de las personas detrás de las investigaciones, para Cuyo "no es lógico pensar o creer en la posibilidad de un cargamento ilícito de drogas, porque va en contra de los principios de la Institución de la Marina, aparte siempre hay una revisión de la aeronave y si hubiese estado ese cargamento lo hubiesen encontrado y notificado, y vuelvo a repetir nosotros tenemos como imagen a Miguel Grau el 'Caballero de los Mares', y es estúpido e imposible que con esa tal sagrada imagen alguien dentro de la institución pueda ser corrupto o que intenten arriesgar la vida de más de 40 personas a bordo", pero la respuesta no fue fácil y sobretodo no fue motivo para que el experto pierda un poco los papeles y responda con una primera versión y luego la cambie por la final.
Haciendo énfasis sobre la posibilidad que hayan encontrado agujeros de bala en los cuerpos, se resume a un hecho muy simple que se debe "a que estos vuelos fueron condicionados dependiendo de las necesidades de la persona que lo solicitaba, y que muchas veces estas aeronaves eran usadas para transportar cargamento de armas y puede caber que en el vuelo hubo tal cargamento y con el impacto del choque o si hubo fuego se hayan activado, pero resulta tonto porque no creo que si lo condicionas para la empresa que lo requería sabiendo que hay personas a bordo decidas dejar un cargamento o que lo hayas decidido traer, son teorías absurdas que solo dejan mal a nuestra institución". Alejandro Cuyo, nos deja con una última frase que para él resume un simple accidente: "La vida nadie la tiene comprar y cuando te toca, te toca y cuando no, es porque aún no te ha llegado el momento".
En su contraparte tuvimos al técnico de la Marina de Guerra del Perú, Jose Wolcott, quién en pocas líneas nos resumió que en el año del accidente del Fokker F-27, anteriormente diferentes técnicos de la Marina pertenecían a un grupo que estaban confabulados con narcotraficantes para la recuperación de sus cargamentos. Recapitulando sobre el accidente de Alianza Lima, si habían pruebas contundentes que la aeronave traía cargamento ilícito de drogas, porque cuando ocurre el desperfecto del tablero que notifica que el tren de aterrizaje no había descendido, y luego de intentar confirmar con la Torre de Control si había o no bajado el tren de aterrizaje, el piloto Edilberto Villar Molina con tan poca experiencia alcanzada dentro del último mes en vuelos nocturnos debió intentar el aterrizaje.
Pero no logra hacerlo debido a que en las instalaciones del aeropuerto Jorge Chávez, ya había un operativo en marcha para poder capturar a la flota del personal de la Marina de Guerra del Perú por ser cómplices y pertenecer al grupo de corruptos dentro de la institución. Sin embargo, como pienso y creo "solo las personas mas cercanas a la época y quienes trabajamos dentro de la Naval conocemos realmente los hechos, tanto así que si ellos se enteran de mis palabras puedo ser retirado de por vida, según como ellos les dicen a todos los que pertenecemos a la Marina de Guerra es una falta de respeto y calumnia hacia la institución que te da un lugar, trabajo y posición en la vida, pero en sí es más una amenaza, que muchos de nosotros intentamos no hablar por temor a las represalias que puedan realizar en nuestra contra o de nuestras familias".
Además es una rotunda mentira sobre las declaraciones otorgadas de otros miembros de la institución, que indican que el avión no tenía puerta que separaba la cabina del piloto con el resto del avión y que ese avión fue armado y acondicionado días antes del viaje de Alianza Lima hacia Pucallpa. Al momento de consultarlo con Wolcott, nos dice que eso "es imposible porque los aviones ya vienen construidos con ciertas características, de las cuales muy pocas eran modificadas para realizar vuelos comerciales y que genere ingreso a la Marina, pero los cambios no era algo que impactaba mucho en la forma real de la aeronave, solo le aumentaba el peso bruto como un amigo de aeronáutica me explico hace más de 20 años". Además la Naval ya había ofrecido anteriormente estos vuelos comerciales pero la mayoría era en vuelos de día porque pilotos capacitados para noche no contábamos, ejemplo claro fue el viaje que habían realizado una semana atrás al equipo de Universitario de Deportes.
Una posibilidad cerrada desde el punto psicológico
Una posibilidad que no queremos dejar al aire, es sobre si el piloto Edilberto Villar Molina realmente era consciente de los hechos antes de su rescate o si su testimonio solo son puras imaginaciones de su subconsciente dañado por el fuerte shock emocional del siniestro. Para ello contrastamos con una psicoterapeuta especializada en atender a personas que han sufrido accidentes ya sea terrestre o aéreo.
La doctora especializada en psiquiatría de la UNMSM, Olga Zhiganova, nos explicó como una persona que ha pasado por un accidente de cierta magnitud logra sobrevivir y salir adelante de sus recuerdos. Ella indica que "una persona que pasa por un accidente sea terrestre o aéreo, conforme a la cantidad de horas que espera va depender cuanto afecte su juicio, porque esa persona por los golpes o lesiones que ha sufrido va a comenzar a experimentar cambios en su aspecto psicológico, tanto que logrará desorientarse". Sin embargo, no es siempre porque dependerá de cuán capacitado o preparado se encuentra el afectado, porque si lo está ha imaginado los posibles escenarios que va a experimentar en el momento del accidente. En el caso que no lo esté, afectará en más de su 60% por ello comenzará a ver o hablar de cosas que realmente no están.
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| La doctora Olga Zhigapova durante la entrevista. Fuente: Alejandra Loyola |
"La conmoción que sufra dependerá y se tiene que asociar al grado de magnitud del siniestro por el que ha pasado, porque a todos no puedes tratarlos de igual forma, ya que cada uno experimenta diferentes fases luego de ser rescatados, algunos no necesariamente les afecta sino que lo único que hacen es inconscientemente reprimir sus recuerdos, pero lo que sí hay que trabajar desde el recuerdo que sigue creyendo que es real, a pesar de ya haber sido rescatado".
La afección que sufra el cerebro de la persona, variará conforme hayan daños colaterales, específicamente si se ha golpeado la zona de la cabeza sea por la parte frontal o la parte cenital, porque ello va contraer diferentes consecuencias como las más frecuentes la amnesia parcial o definitiva, derrame cerebral, retardo mental y otros.
En el caso del piloto Edilberto Villar Molina, analizándolo desde el punto de vista psicológico fue rescatado después de casi 9 horas a más, donde estuvo varado en el mar de Ventanilla, en la oscuridad sin tener una visión clara de lo que en su contexto lo rodeaba. Al leer un poco de sus testimonios de la época del accidente "son muy inconclusas, no logra conectar detalladamente el paso a paso del incidente, se debe a la falta de carácter, personalidad y sobre todo que nunca visualizo llegar a esa posición por más de trabajar en un puesto cuyo peligro es del día a día, y si se nota que el shock por el siniestro lo afecto a nivel emocional del cerebro que su subconsciente ha nublado por completo sus recuerdos".
¿Por qué sigue existiendo sospecha?
Esto se debe a que nuestros expertos aeronáuticos echan por tierra la teoría de nuestros entrevistados de la Marina, donde indican que el armado de un avión se establece con anticipación, es por eso que hay variedad de modelos, debido a los requerimientos de cada aerolínea, organización o comprador de cada aeronave. En el caso del Fokker F-27, es una aeronave ya fabricada con el objeto de trasladar pasajeros. Ninguna compañía aérea o cualquier organización pueden modificar una sin que el fabricante intervenga por una sencilla razón: el peso y balance que necesita el avión para poder despegar y poder volar sin problema. Incluso, se ha demostrado que ese mismo avión y el mismo piloto trasladaron al equipo 'Crema' hacia Tacna la semana previa de este siniestro.
Por otro lado, y el más efectivo es la contradicción de la posición de dos miembros de la Marina, a pesar de pertenecer a la misma institución dan pie a muchas sospechas, y más por la forma de reacción ante las diferentes preguntas sobre los rumores y sobre en quién recae la culpa. Esta no sería la primera vez que un informe de un accidente aéreo fue alterado o viciado para encubrir o proteger a los verdaderos responsables. Tal vez debemos seguir el consejo de Carlos Bejarano y unirnos como se unió la sociedad luego de tal siniestro. Para el sociólogo la población se unió con la certeza de que podían superar ese momento doloroso, situándonos en 1988. Necesitamos unirnos nuevamente y darle una respuesta aquellos que la necesitan, sobre todo a los deudos, a los que creen en las instituciones y a los que quieren saber lo qué pasó realmente en ese Fokker F-27 y por qué la verdad ha tardado más de 30 décadas en salir de las profundidades del mar negro de Ventanilla y del encubrimiento.
Además que en los diarios que recapitulamos desde el 09 de diciembre de 1987 hasta abril de 1988, en diferentes portadas existen contradicciones. Una de las que resalta al ojo es una nota sobre la Marina de Guerra donde indican: "que la investigación solo pertenecía a la comisión investigadora de la institución y que ningún familiar podía contratar empresas privadas para realizar su búsqueda de sus familiares no hallados", lo que deja en libre pensamiento que la Naval no quería que nadie se meta para poder manejar ellos la investigación a su antojo.

